Pablo Cano ha heredado de su padre, Carlos Cano, su sensibilidad y amor por la música. Ha compuesto una serie de canciones que giran en torno a una carta que su padre le dejó escrita antes de morir.
La habanera comienza en 1995, en Nueva York. Carlos Cano, como su admirado Federico, voló a la ciudad de Sinatra en busca de un verso que rimara con renacer. Aneurisma de aorta, le dijeron, y el ...